El reciclaje de bioplásticos se enfrenta a desafÃos como la adaptación y optimización de infraestructuras o los costes energéticos.
| BIOPOLÃMEROS ¿Estamos listos para reciclar biopolímeros?Comparan la efectividad de tres tecnologías para reciclar PLA y PHAJorge Rodríguez 14 de octubre de 2024 |
El reciclaje de bioplásticos plantea desafÃos que deben ser abordados: degradación de materiales, adaptación y optimización de infraestructuras o costes energéticos son algunos de ellos. Una reciente investigación ha analizado las tecnologÃas actuales de reciclaje de biopolÃmeros y ha medido su efectividad. Se proponen nuevas lÃneas de investigación para mejorar estos procesos.
El estudio repasa tanto los avances más recientes como los desafÃos pendientes en la industria, enfocándose en la viabilidad del reciclaje de biopolÃmeros a gran escala para alinearse a las metas de sostenibilidad global. Los cientÃficos se han centrado en dos biopolÃmeros: el ácido poliláctico (PLA) y los polihidroxialcanoatos (PHA).
Combinar reciclaje mecánico y quÃmico mejorará calidad del material recuperado
El PLA es un biopolÃmero derivado de recursos renovables como el almidón de maÃz y la caña de azúcar, utilizado ampliamente en la industria de envases, embalajes y productos de un solo uso. Los PHA son biopolÃmeros producidos por microorganismos y tienen aplicaciones en sectores como el agrÃcola y el médico. Estos biopolÃmeros son atractivos por su capacidad de biodegradación, lo que los convierte en una alternativa a los plásticos convencionales.
Actualmente, hay tres tecnologÃas principales de reciclaje utilizadas para biopolÃmeros: reciclaje mecánico, reciclaje quÃmico y reciclaje biológico.
Se estima que la capacidad total de reciclaje de PLA en Europa alcanza las 75.000 Tms. anuales.
El reciclaje mecánico implica recolectar, limpiar, triturar y fundir los biopolÃmeros para convertirlos en nuevos productos. En el caso del PLA, las pruebas realizadas en esta investigación mostraron que la calidad del material disminuye significativamente tras varios ciclos de reciclaje, debido a la degradación térmica y mecánica. Para medir la pérdida de propiedades, se realizaron ensayos de resistencia a la tracción y análisis de la viscosidad del biopolÃmero reciclado. Los resultados indicaron una disminución del 20% en la resistencia del PLA tras el tercer ciclo de reciclaje.
El reciclaje quÃmico permite la descomposición de los biopolÃmeros en sus monómeros originales mediante procesos como la hidrólisis y pirólisis. En este estudio, se realizaron experimentos con PLA y PHA. En el caso del PLA, se demostró que la hidrólisis, bajo condiciones controladas, puede descomponer el polÃmero en ácido láctico, logrando una pureza superior al 90%. Estos monómeros se pueden reutilizar para producir PLA de alta calidad. De manera similar, los PHA fueron sometidos a procesos de descomposición enzimática, utilizando enzimas como la PHA depolimerasa, que lograron una degradación completa del polÃmero en sus monómeros, manteniendo las propiedades en el material reciclado.
En las pruebas de compostaje, se midió la tasa de descomposición del PHA en suelo, observándose que el 80% del material se biodegradó en un plazo de seis meses.
El reciclaje biológico se basa en el uso de microorganismos y enzimas que degradan los biopolÃmeros en condiciones ambientales especÃficas. Los experimentos realizados con PHA mostraron que este biopolÃmero puede descomponerse completamente en ambientes naturales, facilitando su reciclaje a través de compostaje industrial. En las pruebas de compostaje, se midió la tasa de descomposición del PHA en suelo, observándose que el 80% del material se biodegradó en un plazo de seis meses.
Según datos recogidos en el informe de esta investigación, el reciclaje mecánico representa el 60% del total de biopolÃmeros reciclados, seguido del reciclaje quÃmico con un 25%, y el reciclaje biológico con un 15%. Se estima que la capacidad total de reciclaje de PLA en Europa alcanza las 75.000 Tms anuales, mientras que la capacidad global de reciclaje de PHA es considerablemente menor debido a su producción limitada.
Las innovaciones más prometedoras: nuevas enzimas que mejoran el reciclaje biológico y procesos optimizados de hidrólisis para el reciclaje quÃmico
Los investigadores realizaron una serie de ensayos para evaluar la efectividad de cada método de reciclaje. En el reciclaje mecánico de PLA, se midieron las propiedades mecánicas del material reciclado mediante pruebas de tracción y análisis de viscosidad. Los resultados mostraron una disminución del 10-15% en la resistencia a la tracción después de cada ciclo de reciclaje. En el reciclaje quÃmico, se llevaron a cabo experimentos de hidrólisis de PLA, observándose que la temperatura y el pH son factores clave para maximizar la eficiencia del proceso. El ácido láctico obtenido en estos experimentos tenÃa una pureza superior al 90%, lo que lo hacÃa apto para su reutilización en la producción de nuevo PLA.
En cuanto a los PHA, los experimentos de reciclaje biológico utilizaron enzimas especÃficas para acelerar su descomposición. Se realizó un análisis de cromatografÃa lÃquida de alta resolución (HPLC) para medir la pureza de los monómeros resultantes. Los resultados indicaron una alta eficiencia en la descomposición enzimática, alcanzando una pureza del 95% en los monómeros reciclados.
El reciclaje mecánico representa el 60% del total de biopolÃmeros reciclados, seguido del reciclaje quÃmico con un 25%, y el reciclaje biológico con un 15%.
Las conclusiones sobre las ventajas y desventajas que ofrece cada una de las tecnologÃas de reciclaje de biopolÃmeros fueron las siguientes:
Uno de los principales desafÃos que enfrenta el reciclaje de biopolÃmeros es la degradación de las propiedades mecánicas del material, especialmente en el reciclaje mecánico. Además, la infraestructura actual no está optimizada para el manejo de biopolÃmeros a gran escala. En el reciclaje quÃmico, los costes energéticos son elevados, lo que limita su adopción. El reciclaje biológico, aunque prometedor, requiere avances en la ingenierÃa de enzimas para mejorar su eficiencia y reducir costes.
Hay una disminución del 20% en la resistencia del PLA tras el tercer ciclo de reciclaje mecánico
El estudio propone varias lÃneas de investigación para superar estos desafÃos. Entre las innovaciones más prometedoras están el desarrollo de nuevas enzimas para mejorar el reciclaje biológico y la optimización de procesos de hidrólisis para el reciclaje quÃmico. Los cientÃficos también sugieren que la combinación de reciclaje mecánico y quÃmico podrÃa ser una solución viable para maximizar la recuperación de material sin pérdida significativa de calidad.
El estudio TecnologÃas de Reciclaje para BiopolÃmeros: desafÃos actuales y direcciones futuras ha sido realizado por Adenike A. Akinsemolu, Helen N. Onyeaka (Escuela de IngenierÃa QuÃmica de la Universidad de Birmingham, Reino Unido) y Adetola M. Idowu (Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Rhein-Waal, Alemania). Los autores subrayan la necesidad de un enfoque colaborativo entre la industria, las instituciones académicas y los gobiernos para desarrollar soluciones de reciclaje de bioplásticos más sostenibles y escalables.