Los textiles desechados amenazan con acumularse en los vertederos, terminar en la incineradora sin ser reutilizados ni reciclados y provocar contaminación por microplásticos.
TEXTIL Y CALZADO
Jorge Rodríguez
23 de abril de 2024
Los daños económicos y medioambientales pueden ser “irreversibles”. Es el aviso que ha lanzado la asociación de recicladores europeos (EuRIC) sobre la situación de la industria textil. El sector está al borde del “colapso”, según la organización. El aumento de los costes de producción, la caÃda de las ventas debido a la intensa competencia y las lagunas legislativas están imposibilitando los avances de la industria textil hacia la economÃa circular.
Si los textiles no pueden recolectarse y clasificarse, todos los esfuerzos para alcanzar la circularidad serán en vano
En un reciente comunicado, EuRIC explica que la combinación de ropa de segunda mano sin vender debido a una caÃda global de las ventas y la falta de modelos de negocio para el reciclaje, los textiles desechados amenazan con terminar directamente en la incineradora sin ser reutilizados ni reciclados. “Sin una intervención inmediata, esta crisis se intensificará y causará daños económicos y ambientales irreversibles”, ha advertido EuRIC.
Mariska Boer, presidenta de la División Textiles de EuRIC, ha manifestado que “la perspectiva de que la incineración se convierta en la única opción si la clasificación de los textiles desechados se vuelve financieramente inviable es profundamente alarmante. Todos los esfuerzos de la industria para crear una cadena de valor textil sostenible en una economÃa circular serÃan en vano si los textiles ya no pueden recolectarse y clasificarse en Europa. Cuando ya no se pueda suministrar ropa de segunda mano a los paÃses que dependen de ella, esto tendrá un enorme impacto económico tanto a nivel local como dentro de la UE”.
La moda rápida ha aumentado la afluencia de textiles de baja calidad al flujo de reciclaje, incrementado los costes operativos de los recicladores y llevando a muchos comerciantes de textiles al borde del colapso financiero.
Hace pocas semanas, la asociación británica para el reciclaje textil (TRA), que representa a recolectores y clasificadores de textiles desechados del Reino Unido, alertaba también del “colapso inminente del sector del reciclaje textil”, debido a los desafÃos del mercado global. Los miembros de TRA señalan la difÃcil situación que atraviesa el sector y advierten de que existe un riesgo real de no poder recoger los residuos textiles donados a organizaciones caritativas, centros de reciclaje y bancos textiles comunitarios, debido a que se ha alcanzado ya la capacidad máxima de las plantas de procesamiento. Según la entidad, si no se recogen los residuos textiles, habrá “consecuencias medioambientales devastadoras” como “la contaminación por microplásticos, la contaminación del agua y la acumulación de residuos textiles en los vertederos”.
EuRIC demanda contenido reciclado obligatorio en los productos textiles y criterios de diseño ecológico
Además, la posibilidad de que los paÃses europeos detengan las operaciones de clasificación de textiles agrava los temores de la industria sobre el futuro del sector. Francia, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Austria han propuesto una prohibición de la exportación de textiles "usados" dentro de la UE, lo que indica un cambio significativo en la polÃtica.
Hay un riesgo real de no poder recoger los residuos textiles donados a organizaciones, centros de reciclaje y bancos textiles comunitarios, debido a que se ha alcanzado ya la capacidad máxima de las plantas de procesamiento.
La crisis en el mar Rojo, que afecta a las lÃneas navieras, ha aumentado considerablemente los costes operativos para los comerciantes de textiles. Sumado a los crecientes impuestos de los mercados africanos y asiáticos y la creciente presión para frenar las exportaciones de desechos, la industria textil enfrenta una “inmensa tensión financiera”, han explicado los recicladores británicos de textiles. “La moda rápida ha intensificado la afluencia de textiles de baja calidad al flujo de reciclaje. Esto ha aumentado aún más los costes operativos, llevando a muchos comerciantes de textiles al borde del colapso financiero”, añaden.
Las ventas de ropa han caÃdo globalmente como consecuencia de la intensa competencia y las prendas se acumulan sin que existan aún modelos de negocio para su reciclaje.
EuRIC ya pidió el pasado mes de marzo una acción urgente en toda la UE para evitar el colapso del sector de la reutilización y reciclaje de textiles. “Se deben tomar medidas rápidas para implementar esquemas de responsabilidad ampliada del productor bajo la Directiva Marco de Residuos (DMA). Además, son esenciales medidas de contratación pública ecológica, el establecimiento de contenido reciclado obligatorio en los productos textiles y la introducción de criterios de reciclabilidad a través del reglamento de diseño ecológico (ESPR) para estimular la demanda de materiales reciclados, fomentar prácticas sostenibles y garantizar la viabilidad de la industria del reciclaje textil”, han pedido los recicladores europeos a las autoridades comunitarias.
El mundo genera cada año 92 millones de Tms. de residuos textiles; lo que equivale a una montaña de la altura del Everest cada 7 minutos o a un camión de basura cada segundo.